Un feminicidio cada 4.5 días y un sistema que no da abasto para proteger a las víctimas
Puerto Rico cerró 2024 como el año con más feminicidios registrados desde 2019, según el Observatorio de Equidad de Género. La violencia de género afecta a mujeres de todas las edades y regiones de la isla, y el sistema de respuesta no tiene la capacidad para atender la demanda. Lenna Ramírez, directora de Casa Protegida Julia de Burgos, no tiene dudas sobre la magnitud del problema. “La violencia doméstica es una crisis en Puerto Rico”, afirmó.
La distribución geográfica de los casos es reveladora. Según datos del año fiscal 2025-2026, Bayamón fue la región donde más órdenes bajo la Ley 54 fueron aprobadas en toda la isla. Ante este panorama, la Oficina de la Procuradora de la Mujer exhorta a las mujeres a identificar las señales de peligro mediante una evaluación de riesgo que, según una investigación especializada en violencia de pareja íntima publicada en el Journal of Interpersonal Violence, es un instrumento diseñado para evaluar la probabilidad de que ocurra un feminicidio o intento de feminicidio.

Incidentes de Violencia Doméstica por área policiaca en Puerto Rico, enero a abril de 2026. Datos preliminares acumulados al 30 de abril de 2026, recibidos el 7 de mayo de 2026. Fuente: Policía de Puerto Rico vía Oficina de la Procuradora de las Mujeres del Gobierno de Puerto Rico.
Los números del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico (IEPR) revelan la magnitud del riesgo. El 79.1% de las víctimas teme que su pareja o expareja sea capaz de matarla. El 82.6% de los casos de peligrosidad severa o extrema se atribuye a celos violentos y constantes por parte del agresor. Según el portal de la Procuradora, el 41.5% de las solicitudes presentan entre uno y cuatro índices de peligrosidad, entre los que se evalúan factores como el uso de drogas, la posesión de armas, la situación laboral y antecedentes de violencia física o amenazas de muerte.

Datos del año fiscal 2024-2025 al 9 de diciembre de 2025 y del primer trimestre de enero a marzo de 2026 (datos preliminares). Fuente: Oficina de Estadísticas de la Oficina de Administración de los Tribunales y Tribunal de Primera Instancia.
Casa Protegida Julia de Burgos, el primer albergue para mujeres víctimas de violencia doméstica en el Caribe fundado en 1979, atendió 409 mujeres y niños en 2025 e impactó a otras 4,107 personas a través de todos sus servicios.
Según José Lázaro, estudiante de doctorado en Psicología con enfoque en psicología del hombre y masculinidades, el origen del comportamiento dominante en el género masculino proviene de la infancia. El lenguaje homofóbico que se normaliza desde temprana edad, con frases como “no llores” o “corres como niña”, reforzado por la cultura, los medios de comunicación y la música, moldea una idea de masculinidad que asocia la emoción con la debilidad y el control con la fortaleza.
Lázaro advierte que cualquier hombre puede convertirse en agresor. “La falla de cumplir expectativas sociales del hombre, desde lo físico como los músculos o el tamaño del miembro, o factores económicos,” son algunos de los detonantes que pueden escalar hacia la violencia, afirmó. Sin embargo, señala que los hombres están dispuestos al cambio una vez llegan al espacio y están abiertos a tener la conversación. Para él, el machismo es un ejercicio construido por todos y que afecta a todos, por lo que la prevención es una responsabilidad colectiva que cada individuo debe evaluar desde su propio entorno.
Así como se invita a las mujeres a acercarse a los albergues para recibir orientación y apoyo, es necesario fomentar programas de rehabilitación e intervención para el género masculino que ataquen el problema desde su origen. Mientras esos espacios no existan con la misma accesibilidad, los albergues seguirán siendo la primera y única red de protección para las miles de mujeres que enfrentan la violencia doméstica en Puerto Rico.
En promedio cada albergue cuenta con 20 camas. Puerto Rico solo tiene nueve de estas instituciones, todas organizaciones sin fines de lucro que dependen de fondos externos para operar, y su capacidad total no alcanza para atender a las miles de mujeres que enfrentan situaciones de violencia doméstica en la isla. La violencia de género no es una crisis nueva en Puerto Rico, es una que el país sigue sin resolver.
Si usted o alguien que conoce está en una situación de violencia doméstica, puede comunicarse con la Línea de Orientación de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres al 787-722-2977, disponible las 24 horas del día. También puede contactar directamente a Casa Protegida Julia de Burgos al 787-723-3500.
Para consultar las estadísticas completas y actualizadas de violencia de género en Puerto Rico, visita el portal de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres en mujer.pr.gov/estadisticas
